Querida Europa:
Proyecto de programa para tv
Idea
Los/as padres/madres de Europa, políticos y de otros ámbitos sociales, culturales y mitológicos, se reencuentran con su hija aquí y ahora, en el siglo XXI.
Sinopsis
De la mano de 13 personalidades históricas europeas indagamos sobre qué es Europa y en qué han cristalizado los sueños de los que nos precedieron en el camino. Se trata de poner en imágenes un diálogo sencillo, ameno y divulgativo, accesible a la inmensa mayoría, entre el ayer y el hoy. Padre/madre e hija vuelven a encontrarse después de muchos años de no saber nada el uno del otro. Memoria y actualidad, por fin, hablan cara a cara en lenguaje coloquial.
Formato
Documental dramatizado con actores y personajes contemporáneos. Capítulos de 25 minutos de duración grabados en escenarios reales: instituciones europeas, ciudades emblemáticas, universidades, centros de trabajo, etc.
Argumentos
Los padres políticos elegidos son: JEAN MONNET, economista, expresidente del Consejo Económico Europeo del Carbón y del Acero (CECA), y fundador del Comité para los Estados Unidos de Europa; JOHAN WILLEM BEYEN, autor del Plan Beyen que proponía la transformación de CECA en el Mercado Común Europeo; ROBERT SCHUMAN, la declaración Schuman, anterior a la constitución de CECA, abogaba por crear una comunidad económica entre Francia y Alemania; KONRAD ADENAUER, excanciller alemán impulsor decidido de la unidad europea; ALCIDE DE GASPERI, partiendo de la filosofía del documento realizado por Schuman, trabajó por una Europa más grande que incluyese a los países mediterráneos, y PAUL HENRI SPAAK, expresidente de CECA.
Pero la paternidad de Europa abarca más horizontes y su dimensión genética es más compleja y diversa.
Si nos adentramos en la mitología, el auténtico padre de Europa es AGENOR, quien tras el rapto de su hija por parte de Zeus mandó buscarla allá donde la tuvieran retenida contra su voluntad. Sería el primer episodio de la serie.
El cristianismo ha dejado su huella indeleble en la vitalidad europea. Desde la oscuridad de las catacumbas al Vaticano omnipotente, la figura de JESUCRISTO emerge como un símbolo inequívoco de sedimento cultural común y sentimiento compartido.
Otra estación de parada obligada es VÍCTOR HUGO. Adelantándose al futuro dejó escrito lo siguiente: “Llegará un día en que tú Francia, tú, Rusia, tú, Inglaterra, tú, Alemania, todas vosotras naciones del continente, sin perder vuestros rasgos distintivos y vuestra gloriosa individualidad, os fundiréis estrechamente en una unidad superior y constituiréis la fraternidad europea…”.
KARL MARX, con él la historia da un vuelco indiscutible, se somete a crítica todo el orden social vigente, la política deja de ser un asunto exclusivo de las elites, los trabajadores toman conciencia de sí mismos y de su fuerza… Con Marx, la Europa social empieza su andadura.
El espíritu de acogida y emprendedor que caracteriza a Europa puede resumirse en la figura de ALFRED NOBEL, un apellido que todos los años pronunciamos repetidamente como distintivo de nobleza, paz, adelanto científico y alta literatura. Es la Europa con vocación de progreso.
Y llegamos a una cima mundial e intemporal, una pincelada genial en calzoncillos, directa y llana, antifascista y visceral: PABLO PICASSO. Ahí está su Guernica, la Europa solidaria que se hace entender en cualquier idioma sin pretensiones hegemónicas.
Para despedir Querida Europa:, una madre, OLYMPE DE GOUGES. Estamos en plena Revolución Francesa, los hombres y los ciudadanos se conceden una declaración universal de derechos, que no es poco. Al calor de la fraternidad y de la solidaridad, la igualdad se abre paso. Olympe de Gouges da a luz la Declaración de los Derechos de las Mujeres. Las mujeres exigen derecho de voto, acceso a los cargos públicos…, en suma, que la igualdad sea real. De Gouges fue guillotinada en 1793. Mujer y Europa avanzan como la historia, a trompicones, entre contradicciones y retrocesos puntuales, pero avanzan. ¿Hacia dónde va Europa?
Comenzando por Agenor y concluyendo con Olympe de Gouges, el resto de los capítulos se alternan entre personajes políticos y no políticos.
Puesta en escena tipo
Nuestra/o madre/padre europeo escribe una carta que se inicia así, Querida Europa:. Aparece en rótulo el nombre del personaje. Mediante elipsis le hacemos viajar a la actualidad. Se nota que anda un tanto perdido. Alguien le ayuda a entrar en la Europa del siglo XXI. Visitamos una Europa que tenga relación directa o por contraste con nuestro personaje, por ejemplo, Marx recibiendo a una patera con inmigrantes, ¿todo ha cambiado para que nada cambie?, ¿esto es el progreso?; Jesucristo en un hipermercado, el templo de la modernidad consumista, ¡cielos!, ¿qué es esto?, etc. A través de textos y discursos propios de nuestro padre europeo conocemos su pensamiento sobre imágenes de hoy. El padre/madre se mezcla con gente de la calle y después contrasta sus puntos de vista con un personaje contemporáneo (Marx/Silvio Berlusconi; Jesucristo/Pedro Almodóvar…).
Terminamos con papá alejándose de Europa y regresando a su tiempo histórico.
Viramos a blanco y negro. En sus manos tiene varias fotografías en color de la Europa actual, de la hija que acaba de ver y besar en las mejillas. Créditos.
A modo de resumen
El gran público desconoce a los progenitores de Europa. Con Querida Europa: pretendemos que sepan de ellos/as y que los hagan suyos. Querida Europa: aspira a dotar de alma a la Europa en curso de la moneda única y a la que se vislumbra y aún está por hacer.
Machete al anarcomacho
Hace 12 años
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